INVIERNO

 

 

 

No olvidemos nunca, y menos en invierno, que estamos hablando de plantas de exterior

 

Con los primeros fríos estas plantas cesan en su crecimiento e inician la fase de letargo invernal.

 

Muy a menudo en esta fase de descanso invernal, el propietario puede interpretar que la planta se ha ido al otro barrio. Así es cómo van a parar a la basura multitud de plantas y las ilusiones de inexpertos cultivadores.

 

Es necesario y vital que duerman en invierno, como nosotros por la noche.

 

En un lugar cálido o dentro de casa, no podrían descansar por exceso de temperatura. Les sentaría fatal.

 

Imagínate que alguien no te deje dormir porque le hace mucha gracia verte despierto, te acabarías muriendo y se acabó la gracia.

 

En los países tropicales o subtropicales, los aficionados a estas plantas las tienen que poner unas semanas en la nevera para engañarlas y que descansen. Tema realmente conflictivo, en especial cuando tengas que oír los comentarios de quienes comparten la nevera contigo.

 

El hábitat natural de estas plantas es soleado, de veranos calurosos e inviernos con heladas, pero siempre con mucha humedad.

 

En España, con nuestro clima templado no hay que preocuparnos por la temperatura, basta con mantener las condiciones de humedad típicas de los pantanos.

 

No temáis por el frío, he tenido todas estas especies a temperaturas de -10 grados Centígrados, y como si tal cosa.

 

Bajo cero el substrato llega a congelarse, lo que era turba húmeda se convierte en un bloque de tierra helada, dura como una piedra.

 

La planta en esa época duerme y le da igual el frío o que venga la tuna a darle un recital.

 

Procurad que le dé el sol para evitar que algún hongo la ataque mientras duerme, eso es todo.