PLAGAS Y OTRAS AMENAZAS La naturaleza también tiene sus contradicciones y
paradojas, en nuestro caso algunos bichos indeseables pueden fastidiar bastante
a estas plantas Delante de los amigos, hablaremos sólo de los bichos que
come la planta, nunca del caso inverso. Podría restarles admiración por este
prodigio de la Naturaleza. Hay bichos que se las comen, especialmente cuando las plantas son
jóvenes. Algún caracol o babosa puede causar estragos.
Cuando las mismas plantas sean adultas, los citados bichos
pagarán cara su osadía y caerán victimas de sus apetitos insaciables y de su
irrefrenable instinto. Otros se alimentan de la sabia. El pulgón puede causar
malformaciones en las dioneas sin llegar a ser más que una
amenaza estética. En general, una buena lluvia barre a
los pulgones. No hace falta utilizar insecticidas, dejad que
un generoso chaparrón acabe con ellos. Con mucho, la principal plaga es la mano del propietario.
En este apartado incluiré las principales causas de muerte: - ¡Qué memoria la mía! Se me olvido regar la planta. El ritmo de la vida moderna y las ausencias por
vacaciones son la primera causa de mortalidad en este colectivo de las
plantas carnívoras. El descuido en el riego es fatal. En este caso no se
puede decir que la planta se ha muerto, ha sido asesinada. - Esta planta tiene mala cara, le haré la eutanasia para
que no sufra. El inicio del letargo suele interpretarse a menudo como
el adiós a la vida de nuestra plantita, un falso canto del cisne. En el caso de las plantas nacidas esa temporada, este
letargo se puede iniciar en pleno verano. Sumiendo en la confusión al
principiante, que hasta la fecha tenía la certeza de actuar correctamente.