SEMILLAS

 

 

Cultiva tus plantas desde su auténtico orígen 

 

Estas plantas viven en un ambiente extremadamente pobre en nutrientes. Semillas de Drosera capensis

 

De ahí, que sus semillas, concebidas con gran esfuerzo por su parte, sean de un tamaño minúsculo.

 

Lo diminuto de estas futuras plantas es lo primero que sorprende al neófito, especialmente si al hablar de semillas piensa en guisantes o alubias.

 

Por tanto, sed muy cuidadosos al abrir el sobre con las semillas que acabáis de adquirir. Cuántas habrán ido a parar no sé dónde, a causa de una apertura atropellada del envoltorio, fruto de una ilusión que acabará de forma súbita con el proyecto.

 

Las semillas de Dionea son pequeñas perlitas negras, fáciles de manipular al igual que las rubias y rugosas semillas de Sarracenia.

 

Las de Drosera son extraordinariamente pequeñas como partículas de polvo, fáciles de perder si se manipulan sin cuidado.

 

Cortad el sobrecillo con unas tijeras por un lado y dejad caer las semillas sobre un papel blanco.

 

A causa de su tamaño son difíciles de contar y prefiero enviar más de la cuenta que dejarme la vista contándolas.

 

Se pueden sembrar juntas Sarracenias, Droseras y Dioneas cuando sean mayores ya las separaréis.

 

Son carnívoras pero no caníbales, no se comen entre ellas, sólo les interesan los insectos.

 

Una buena parte de las semillas nacerán pronto si se siembran en verano, pero una parte de ellas lo pueden hacer a la primavera siguiente.

 

Así que no tiréis el substrato donde las habéis sembrado hasta pasado un año como mínimo. Durante el cual irán apareciendo plántulas que germinan gradualmente.

 

En especial las de Sarracenia necesitan el frío del invierno para poder germinar en primavera.

 

Hacerlas pasar frió para acelerar la germinación es lo que muchos llaman proceso de estratificación.

 

Si se dejan a la intemperie en un invierno peninsular convencional sobre el sustrato la estratificación se produce de una forma natural, sin todas las historias de neveras y bolsas de plástico que te cuentas en muchos sitios.

 

En la naturaleza la estratificación se realiza de forma natural como es lógico sin la intervención de nadie.

 

Será necesario intervenir, cuando las has adquirido en época cálida/templada o si el clima es tropical con temperaturas invernales demasiado altas. En este caso sembradlas normalmente en su maceta y envolved ésta en una bolsa de plástico transparente, y dejadlas un mes en la nevera para hacerles creer que están en un invierno como el que tenemos en la península, cuando las saquéis de la nevera creerán que ha llegado la primavera e iniciarán el proceso de germinación.